Inicio » Castillo de Mir (por Jorge Sánchez)

Castillo de Mir (por Jorge Sánchez)

1239498_10208026391642262_7920249848927176386_n

He de reconocer que a pesar de haber estado dos veces en Bielorrusia en viajes del pasado, no conocía este castillo. Pero durante un reciente viaje a Rusia, al averiguar que el visado ruso me permitía visitar al mismo tiempo Bielorrusia, aproveché para acercarme en tren a Minsk, desde Smolensk, y después me trasladé en autobús a Mir para conocer el castillo. No hay servicio de trenes entre Mink y Mir.
En la frontera entre Rusia y Bielorrusia no hubo ningún control de pasaportes.

12189702_10208026392562285_6694427807083090069_n

Es un castillo atractivo construido con ladrillos rojos, y celebré el haber viajado por tercera vez a Bielorrusia expresamente para verlo. Mas, siendo sincero, había visitado en otros países diversos castillos que me impresionaron más que el de Mir. Su interior tampoco “mata”. Pude ascender a una de sus cinco torres y ello aportó un poco de exotismo a mi visita, pues la vista sobre el lago y la capilla era hermosa.
La entrada era barata y allí un guía me explicó que el bárbaro Napoleón destruyó el castillo, no sin antes haberlo saqueado, como solían hacer sus soldados en todas las ciudades que invadían, sobre todo en las españolas. Tras ello el castillo fue abandonado por unos cien años. Durante la ocupación de Bielorrusia por las tropas alemanas en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, ese castillo sirvió de “almacén” de judíos, hasta que fueron todos exterminados, sin excepción.

12112390_10208026392122274_4562484102402759377_n

Bielorrusia sólo posee cuatro sitios UNESCO, una cantidad muy pequeña para un país de 10 millones de habitantes y algo más de 200.000 kilómetros cuadrados. Por ello, en mi opinión, se justifica que ese castillo esté comprendido entre ellos. Uno de los Patrimonios de Bielorrusia es el llamado “Arco Geodésico de Struve”, que abundan en la lista de UNESCO, y están repartidos por diez países europeos (desde Noruega, Suecia y Finlandia a Moldavia y Ucrania, pasando por los tres países bálticos más Rusia y Bielorrusia). Sin embargo, yo aún no he conseguido visitar ni siquiera uno de ellos.

12190948_10208026393762315_7389402411107658769_n

Debí ser uno de los últimos visitantes a ese castillo en su forma original, pues ese día se hablaba de transformarlo en un hotel de lujo (cosa que ya es en la actualidad).
El mercado se hallaba frente al castillo de Mir y era muy exótico, aunque pobre (sólo vendían pescado, huevos y cuatro cabezas de ajo). Me quedé allí a comer (pescado con huevos de sabor a ajos), pero no a dormir.

12195980_10208026392322279_6842003916367781357_n

Tuve una pequeña “aventura” cuando esa noche pretendí alcanzar Kharkov (en Ucrania) por tren, desde Gomel. En la frontera, los soldados bielorrusos no me permitieron la salida del país, pues el visado ruso me daba derecho a visitar Bielorrusia, sí, pero no a salir desde ese país a un tercero. Fui forzado a entrar de nuevo en Rusia (a Bryansk) y de allí viajar en tren a Kharkov la noche siguiente.