Un legado infausto

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Cuando los europeos fuimos abandonando los territorios del África Subsahariana que habíamos ocupado durante siglos, aparte de desposeer a sus habitantes de buena parte de sus recursos y legarles algún bien cultural como nuestros idiomas, les dejamos también una herencia envenenada: las fronteras, que diversificaron a la población autóctona llevándola a formar parte en muchos casos de países diferentes. Sigue leyendo