Inicio » Gran Canal (por Jorge Sánchez)

Gran Canal (por Jorge Sánchez)

Este es uno de los sitios UNESCO chinos que es inabarcable ¿Cuántos de los miles de kilómetros de la Gran Muralla china se han de ver para considerarla “visitada”? ¿Se han de recorrer todos los 5.000 kilómetros de la Ruta de la Seda para apuntarse el Patrimonio como “visto”? Y en España ¿cuántos de los 758 sitios del “Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica” se han de visitar para considerar que se conoce? Lo mismo sucede con los casi 2.000 kilómetros del Gran Canal. En el pasado había tomado una barca por el Gran Canal en Suzhou, tal vez por una hora, junto a dos compañeros, uno suizo y otro chino. También había atravesado varios ramales del Gran Canal en el río Yangtsé, en Nanjing; y ya cerca de Beijing me acerqué a ver otro fragmento del Gran Canal a pocos kilómetros del centro. Pero lo que no he hecho ha sido embarcarme por días por los ramales laberínticos del Gran Canal, cosa que he oído se ofrece a los turistas (desde Hangzhou a Suzhou).

En uno de mis recientes viajes a China pretendí navegar desde Cangzhou (en Hebei) a Tianjin, ya cerca de Beijing, o apenas 90 kilómetros de travesía. Me acerqué al canal pero sólo había barcos esporádicos de mercancías, todos pequeños, y los capitanes se asustaban cuando veían a un extranjero que pretendía embarcarse con ellos. Por ello al final, en Cangzhou, justo a unas pocas calles paralelas al Gran Canal, aproveché bien el día visitando un sitio único (no comprendo cómo es que no consta ni siquiera en la lista indicativa de UNESCO): el Gran León de Cangzhou, una mole de hierro de 40 toneladas de peso, construida en el siglo X, que mide 6 metros de alto, por 6 y medio de largo y 3 de ancho. Se erigió en un templo budista, junto a una estatua representando al Bodhisattva Manjushri.

Esta visita al Gran León me resarció por no haberme embarcado en el Gran Canal. Y hoy me siento moderadamente satisfecho. Si alguien me pregunta si he visitado ese sitio UNESCO, basándome en mi paseo en barco en Suzhou contestaré en chino: “Yi diandian” (un poquito).

Anuncios