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Misiones de San Antonio (por Jorge Sánchez)

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Me alegré cuando UNESCO incluyó en el año 2015 las misiones españolas de San Antonio en su lista de Patrimonios de la Humanidad. Ahora espero que también acepte en un futuro las fantásticas 31 misiones de California (de las cuales conozco unas cuantas), o las 124 originales de Florida, además de muchas otras en otros estados, a pesar de que los estadounidenses no son muy dados a reconocer los logros culturales de países extranjeros en su territorio, y por ello ni siquiera se hallan esas 31 misiones californianas (las más exquisitas y entrañables) en la lista indicativa de UNESCO. Todavía no han digerido el hecho de que la primera ciudad de Estados Unidos, San Agustín (en el estado de Florida), fuera fundada por los españoles en 1565, y la primera capital de uno de sus estados, Santa Fe (estado de Nuevo México), también fuera obra de los españoles en 1610.

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Llegamos en un camión a San Antonio de noche, en autostop desde Nueva Orleans, donde habíamos celebrado el día de Navidad escuchando jazz en la Bourbon Street. Nuestro objetivo era llegar a Chihuahua para embarcarnos en el tren atravesando las Barrancas del Cobre, y celebrar allí la entrada del Año Nuevo 1984.
Pero San Antonio nos complació tanto que resolvimos pasar allí dos días, paseándonos en barca por el río San Antonio y visitando las misiones españolas.
Cuando entramos en El Álamo visitamos todo el complejo y asistimos a la proyección de una película “histórica”.

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No, no era la de El Álamo de 1960, interpretada por John Wayne haciendo de David Crockett, sino todavía peor y de más calado político. Era una verdadera ofensa al pueblo mexicano. Además, hoy se sabe que el tal David Crockett no fue el héroe que los estadounidenses pretenden, sino un malandrín y bandido que traficaba con esclavos y que se rindió rogando clemencia a la primera de cambio, camuflado entre un grupo de mujeres. Pero al General Santa Anna no le engañó y lo mandó fusilar, por traidor.
Resulta que tiempo antes unos emigrantes estadounidenses (de Tennessee) solicitaron permiso al Gobierno de España en el actual territorio de Texas para instalarse y trabajar, y España noblemente lo concedió, para tiempo después, cuando México heredó ese territorio de España, pretender separar Texas de México y entregárselo a los Estados Unidos. Naturalmente, los mejicanos actuaron contra tales traidores y atacaron El Álamo, desde donde se originó esa traición. En el Álamo se encontraban unas 200 personas, los estadounidenses, junto al David Crockett (también nativo de Tennessee), más otros colonos de origen canario (hijos de españoles de las Islas Canarias). En la contienda murieron más mejicanos que secesionistas, pero los soldados mejicanos se impusieron y acabaron con todos los habitantes de El Álamo.

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La película de propaganda presentaba a los mejicanos como crueles asesinos, mientras que los colonos eran poco menos que angelitos, cuando en realidad eran viles traidores.
Yo me quedé dormido a los pocos minutos, no soportaba tanta infamia y falsedad histórica y me solidarizaba con los mejicanos. Me tuvo que despertar mi compañera cuando acabó la película.

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Por todas partes había frases como “Remember the Alamo!” y mostraban el tratado de cesión firmado con el General Santa Anna (Antonio López de Santa Anna), que había sido capturado en otra batalla posterior a la de El Álamo, y el mapa del territorio correspondiente al actual estado de Texas cedido a los Estados Unidos de América. El Gobierno de México no lo reconoció, ya que Santa Anna no tenía la autoridad para firmarlo y menos aún siendo prisionero de guerra y bajo amenaza de muerte.
Pero los hechos son los hechos y hoy Texas, junto a Nuevo México, Arizona, California y aún varios estados más, se encuentran en territorio estadounidense tras haber sido conquistados a México.
A propósito, la Misión de San Antonio de Valero era maravillosa y disfrutamos la visita. Fue fundada por Fray Antonio de Olivares, nativo de Moguer, en Andalucía.
A la mañana siguiente proseguimos en autostop hacia México y pocos días después abordamos el especular tren desde Chihuahua a Los Mochis.