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Parati (por Jorge Sánchez)

Fueron los antiguos indígenas precolombinos quienes utilizaron durante miles de años la hoy llamada Ruta del Oro (o Estrada Real, que es como la conocen en Brasil), hasta que a la llegada de los portugueses, los execrables bandeirantes (también conocidos por paulistas, pues provenían mayoritariamente de São Paulo) la usaron para capturar indígenas en las selvas, a los que esclavizaban. La ruta fue ampliada con ayuda de otros esclavos, los africanos que los portugueses capturaban y embarcaban desde África. Más tarde se descubrió oro y diamantes en cantidades fabulosas en ese territorio, que hoy se halla en el estado de Minas Gerais.

En esos tiempos, la Ruta del Oro tomaba 100 días de dura marcha para recorrer sus 1.200 kilómetros. Los portugueses también hacían incursiones en la América española para secuestrar indios (que para España, por las Leyes de Burgos firmadas por Fernando el Católico aboliendo la esclavitud indígena, eran ciudadanos españoles), y llevarlos al Brasil para esclavizarlos. A este tenor es muy ilustrativa la película “La misión”, interpretada por Robert De Niro. Esta ruta tiene la forma de una Y invertida. En el vértice se halla Diamantina (con su Ruta de los Diamantes), en el centro está Ouro Preto, y sus dos puntos del sur lo forman los puertos de Paraty y Rio de Janeiro.

En el año 2016 seguí esta ruta casi al completo, desde Diamantina, pero llegado a Ouro Preto preferí culminarla en Río de Janeiro, pues el otro tramo ya lo conocía de mi primer viaje a Brasil en 1986. En cada ciudad encontraba huellas y placas recordando esta Estrada Real, como el Caminho dos Escravos, o Circuito dos Diamantes. Hoy la recorren ciclistas y hasta caminantes que les gusta el senderismo, pues la ruta es hermosas y se atraviesan cascadas y bellos parajes selváticos. Cada pocos kilómetros se pueden encontrar mojones y hasta flechas amarillas señalando la Estrada Real, lo que me hizo recordar al Camino de Santiago en España. Además de Diamantina, Ouro Preto y Congonhas (que visité por ser Patrimonios Mundiales), también recorrí otras ciudades relacionadas con esta Estrada Real que me encantaron, en especial Mariana.

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