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Uplistsikhe (por Jorge Sánchez)

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Tras mi visita a Tskhinvali, en Ossetia del Sur, me dirigí a Gori, donde permanecería tres días.
El dueño de la casa donde estaba alojado, el señor Vahtang, se ofreció a llevarme en su coche a la Ciudad Cueva de Uplistsikhe, un sitio que yo ignoraba, así que acepté.
El nombre de Uplistsikhe significa en idioma georgiano Cabeza de Dios.
Al llegar comprobé que Uplistsikhe debió haber sido una ciudad troglodita con una enorme cantidad de grutas comunicadas.

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El señor Vahtang me contó que Uplistsikhe es uno de los lugares más antiguos de la civilización y fue escala en una variante de la Ruta de la Seda. Además, era un sitio sagrado para los paganos. En el siglo XIII los mongoles, al mando de Hulagu (el nieto de Gengis Khan) destruyeron Uplistsikhe, y desde entonces está abandonada.

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Sin embargo, al entrar en una de sus iglesias noté que estaba bien cuidada, hasta con cirios llameando, pues los nativos de los alrededores suelen frecuentarlas para rezar. En su interior vi iconos y frescos. En una de ellas coincidí con varios artesanos que estaban restaurando el altar, y que me vendieron un cirio para colocarlo frente a un icono con la imagen de San Jorge.
En las cuevas de la parte alta vivían los aristócratas y los indígenas pobres vivían en las cuevas de abajo.
La cueva más superlativa fue la que servía de palacio a la reina de medieval de Georgia: Tamara.
Justo cargaba en mi bolsa un libro que me había comprado en Gori, titulado: El caballero en la piel de tigre, del poeta georgiano Shota Rustaveli, dedicado a la reina Tamara.

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Tras unas tres horas de visita en las cuevas laberínticas de Uplistsikhe y aún a una catedral vecina llamada Urbnisi, regresamos a su casa. Tras la cena junto al señor Vahtang y su esposa, me dedicó varios temas georgianos con su acordeón, mientras sorbíamos unos chupitos de vodka de una garrafa. Me sentía gozoso; ese día había sido muy provechoso.